El hallazgo de un conjunto de arte rupestre con antigüedad estimada de más de 4 mil años en el cerro El Venado, en Hidalgo, provocó la modificación del trazo del tren México–Querétaro para evitar daños al patrimonio.
En la zona, ubicada entre Atotonilco de Tula y Tepeji del Río, especialistas del INAH documentaron 16 elementos entre petrograbados y pinturas rupestres, con figuras humanas, animales y símbolos asociados a fenómenos naturales y posibles representaciones de Tláloc.
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Autoridades y especialistas acordaron ajustar el trazo de la obra para preservar el arte rupestre encontrado.
De acuerdo con el arqueólogo Abel José Romero, algunas manifestaciones corresponden al periodo Posclásico (900–1521 d.C.), mientras que otras podrían ser prehistóricas, lo que evidencia ocupaciones humanas en distintas etapas.
Las representaciones incluyen personajes con escudos y tocados, un posible venado y trazos elaborados mediante técnicas de puntillismo y pigmentos minerales o vegetales, muchos aún en buen estado de conservación.
El sitio, conocido desde la década de 1970, ha sido revalorizado por nuevos recorridos vinculados al proyecto ferroviario, que también han permitido ampliar su registro y análisis fotogramétrico.
Ante la imposibilidad de trasladar las piezas, autoridades y especialistas acordaron ajustar el trazo de la obra para preservar el sitio arqueológico.
El INAH destacó que el área pudo tener un uso ritual vinculado al paisaje, por su cercanía con cuerpos de agua y su ubicación en acantilados.
El proyecto ferroviario continuará con salvamento arqueológico en distintas rutas del país, donde se han identificado más de un centenar de sitios con valor histórico y cultural.
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