La falta de financiamiento no es el principal obstáculo para las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) mexicanas, sino el desorden en su estructura y operación, así lo asegura Carlos Hank González, presidente de Grupo Financiero Banorte, quien afirma que “el gran reto no es financiero, es estructural”.

La falta de financiamiento no es el principal obstáculo para las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) mexicanas, sino el desorden en su estructura y operación, así lo asegura Carlos Hank González, presidente de Grupo Financiero Banorte, quien afirma que “el gran reto no es financiero, es estructural”.

Más del 50% de las microempresas en México operan en la informalidad, lo que limita su acceso a servicios bancarios, financiamiento y capacitación.

“Formalizarse no sólo es cumplir con el SAT, es contar la historia del negocio y generar confianza”, explicó el directivo.

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«Gobierno, banca y empresarios debemos trabajar juntos», Carlos Hank González

Para Hank González, el camino comienza por lo básico: abrir una cuenta empresarial que permita separar las finanzas personales del negocio.

Entender su flujo de efectivo y tomar decisiones estratégicas. “Esa cuenta es el ancla de todo”, afirmó.

El ejecutivo subraya que antes de pedir un crédito, las Pymes deben enfocarse en ordenar su operación.

Acceder a educación financiera y establecer una visión de largo plazo. “Muchas veces, lo que necesitan no es dinero, sino claridad”, sentenció.

Banorte ha incrementado su apuesta por las Pymes: su cartera creció más del 20% anual y ha destinado más de $1,000 millones de pesos a empresas lideradas por mujeres.

Además, ofrece herramientas como banca digital, terminales virtuales y capacitación.

Sin embargo, el reto es compartido. “Gobierno, banca y empresarios debemos trabajar juntos. Si queremos que el 30% de las Pymes accedan a crédito en cinco años, hay que construir negocios formales, sólidos y sostenibles”, concluyó Hank González.

En un entorno donde el miedo a la banca aún persiste, la educación financiera y el acompañamiento son esenciales para transformar una economía de microempresas frágiles en un ecosistema de Pymes consolidadas.

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